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DANTE RAUL QUINTERNO (1909/2003)
Nacido el 26 de octubre de 1909, proviene de una familia numerosa conformada por su padre, Don Martín Bautista Quinterno, su madre Doña Laura Raffo, y sus hermanas, Celia, Luisa y Laura. Su abuelo paterno, Pedro, era de origen piamontés. Llego a la argentina en 1885 y se instalo en la zona de San Vicente, donde adquirio unas chacras para dedicarse a la plantacion y comercializacion de frutales. Este antecedente familiar deja claro de donde viene el amor de Dante Quinterno por la tierra. Dante Realizó sus estudios en el colegio Bernardino Rivadavia, y paralelamente se dedicó a la práctica del boxeo y del remo.
Con tan solo 15 años ingreso como ayudante de Diógenes Taborda, el famoso humorista y caricaturista popular que despertaba la admiración de miles de lectores desde el diario Critica, donde sus semblanzas costumbristas de los porteños lo convirtieron en una celebridad.

Garcia - Taborda - Quinterno
Cuando fallece Diógenes Taborda, en 1925, Quinterno se convirtió en el segundo de Arturo Lanteri, el prestigioso dibujante de uno de los primeros grandes personajes de la historieta nacional: El Negro Raúl. El nuevo "maestro" del joven Dante lo vio partir ese año, cuando gracias al entonces director del diario EL MUNDO - Muzio Sáenz Peña -, publico su primera tira en El Suplemento: Panitruco.

En 1926 realiza algunos trabajos para la revista "Don Goyo" en la cual se pueden apreciar las siguientes portadas: Septiembre 1926 / Noviembre 1926.

Luego vinieron Andanzas y Desventuras de Manolo Quaranta para La Novela Semanal y, más tarde, en 1927, en el diario CRÍTICA, llego su primer éxito: Don Gil Contento. En ese mismo año, para EL MUNDO, creo a Don Fermín, que tiempo después, bajo el copyright de Quinterno, se convertiría en el popular Don Fierro.

El 26 de mayo de 1928 gana un concurso de historietas en la famosa revista "Caras y Caretas" siendo premiado por su historieta titulada "Un conyuge libertino".

Panitruco (1925/1926)

El 19 de octubre de 1928, este porteño con ansias de clase alta, que vivía desventuras junto a su valet negro en un entorno aristocrático de medio pelo, recibió al indio tehuelche Curuguá Curiguaguigua, rebautizado inmediatamente como Patoruzú.

Lo cierto es que Muzio Sáenz Peña, dueño del diario, tras los anuncios sugirió a Quinterno que cambiará el nombre porque era difícil de recordar.

El nombre Patoruzú surge de un caramelo llamado Orozú, que por entonces se vendía en farmacias. Se anuncia que “El último tehuelche gigante de la Patagonia llega a Buenos Aires, acompañado de su avestruz Carmela". Pero la historieta dura pocos días, la tira fue levantada sin más explicaciones el 21 de Octubre de 1928. El 15 de Diciembre de 1928, se incorporo al diario La Razón una nueva creación de Dante Quinterno: Julián de montepío, un porteño piola con aires de playboy y un niño bien, pero al que no le daba el cuero.

Meses después el autor nuevamente hizo el que protagonista recibiera al indio Patoruzú para divertirse con el contrapunto civilizado-astuto/salvaje-tonto. Y esta vez el resultado fue un éxito incalculable. Sobre exposición y diferencias con La Razón, alejaron a Quinterno del diario.

Decidió llevarse a su personaje invitado al diario EL MUNDO (leer), donde gracias a su amigo Sáenz Peña, ya venia publicando otra tira protagonizada por un oficinista tímido y muy burrero -Isidoro Batacazo-, para acompañar la pagina con los resultados de las carreras de caballos. El diario La Razón se quedo con Julián de Monte Pió, republicando tiras viejas. Mientras Quinterno empezó una nueva etapa donde el fue dueño de todas sus creaciones, del material y de los personajes, manejando los derechos para revenderlos a otros diarios y explotar las imágenes por otros medios. Fue la creación del primer sindicato argentino de las historietas: por primera vez el dueño de la tira era autor, no así el diario donde se publicaba.

Pepe Torpedo por Dante Quinterno para el diario LA RAZON. Firmaba bajo el seudonimo de "Escape Libre" (03/04/1931)

Jamás se ha reproducido una imagen de este personaje en la red. Imagen exclusiva de Patoruzu-Web


Quinterno viaja a los Estados Unidos para estudiar producción de dibujos animados (con los hermanos Fleischer, creadores de Betty Boop y Popeye), y publicidad. Allí toma contacto con los estudios disney, cuyo joven ratón Mickey ya empezaba a hacerse mundialmente famoso.
Regreso con todo lo necesario para convertirse en un empresario de la historieta, y comenzó a dar los primeros pasos en esa dirección.
En un reportaje concedido en 1931 en la revista "Aconcagua", dijo que Patoruzú fue hecho a partir de recorrer la Argentina y conocer a sus aborígenes. "Elegí al más bonachón", aseguró.

En noviembre de 1936, apareció el primer número de la revista "Patoruzú", que agotó en pocas horas los 100 mil ejemplares.

Para 1936 la popularidad de la tira era inmensa. Se publicaron los primeros números en color en el semanario "Mundo Argentino", que le dedicaba una página en cada número -ocacionalmente ha dibujado algunas de las portadas, aunque con dibujo serio- y numerosos periódicos del interior del país comenzaron a publicar la serie.

1º Aniversario de la revista Patoruzú 1937
(hacer click sobre la imagen para poder ampliarla)

En 1938, se casó con Rosa Schiaffino, con quien tuvo a sus hijos Dante, Walter y Mónica. Sus dibujos formaron parte del cine, el 20 de noviembre de 1942, se estrenó en el cine Ambassador el mismo día que La Guerra Gaucha, el corto de 12 minutos "Upa en apuros", que fue el primer dibujo animado argentino en colores. Durante la década del '50 dio un giro a su vida. Se dedicó a la actividad rural y ganadera, tras comprar campos en Cañuelas, Coronel Brandasen y Trenque Lauquen y creó la revista "Dinámica Rural" y se convirtio en un experto en la materia. La vida de campo no lo aparto de su aficion por los deportes: se transformo en un habil jinete y en un fanatico jugador de golf. Entre 1956 y 1957, se abocó a construir un modelo de auto deportivo, casi idéntico a aquellos que suele conducir otro de sus personajes preferidos, Isidoro Cañones.

En los años mas "Calientes" de Patoruzú, Quinterno trabajó de sol a sol hasta crear una empresa en la que llegaron a trabajar más de cien personas. A pesar del ejército de guionistas y dibujantes que desfilaron por su editorial -entre los que se destacan Mariano Julia, Tulio Lovato y Mirco Repetto-, Quinterno siempre estaba en el último detalle, en la más insignificante decisión. Todo debía pasar por sus manos. "Cuando salía publicada alguna tapa de Patoruzú sin la aprobación previa de Quinterno, seguro que había lió -recuerda Ferro-. Una vez los intercomunicadores de todos los responsables estrellaron con un grito suyo: "Esta tapa ofende al ministro de Educación Ivanissevich. ¡Como la mandaron al taller sin mostrármela!". Uno por uno fuimos desfilando por su escritorio, y el seguía apretando las teclas del intercomunicador buscando a un culpable. Era muy estricto y exigente, pero a la vez, muy justo. Trataba a todos con gran respeto -era muy raro que tuteara a alguien-, pagaba los mejores sueldos del mercado, y no ahorraba elogios ante un trabajo bien echo." Cuando Quinterno tenía un proyecto entre manos, se metía en el de cabeza. Así ocurrió cuando empezó a concebir la que seria la primera película argentina de dibujos animados en colores; "Upa en Apuros". Durante dos años no hubo otra cosa para el. Otro de sus "niños mimados" era el "Libro de Oro de Patoruzú", allí colaboraban los mejores historietitas del país. La tapa de ese numero especial, que era lo último que se entregaba al taller, era creación exclusiva de Quinterno, aunque a veces convocaba a su mejor equipo de dibujantes para realizarla.

Recuerda Ferro que en una de esas oportunidades, y en medio del agotamiento general porque a nadie se le ocurría una idea que lo dejara satisfecho, Quinterno les dijo: "Gracias, muchachos. Vayan, nomás, déjenme encerrar un rato, voy a intentarlo solo...". A las dos horas los llamo para mostrarles lo que había echo, y era realmente bueno. Así que el dibujo de la tapa partió al taller y todos a descansar. "Al DIA siguiente -dice Ferro- me lo encuentro al encargado del material con una cara larguisima. Cuando le pregunte que pasaba, me dijo: "El viejo esta dibujando de nuevo y quiere que a medida que vayan llegando pasen todos por su estudio... Si, pidió la tapa de nuevo". A cada uno nos fue diciendo que lo había pensado con la almohada, y se dio cuenta de que la tapa que antes lo había convencido, ya no servia. "Hay que pensar otra, muchachos, no podemos jugar con nuestro prestigio", dijo. Así trabajaba Quinterno, exigente con todos, pero primero con el mismo."

En octubre de 1956 sale a la venta las Andanzas de Patoruzú. En Diciembre de 1957 las Correrias de Patoruzito, en 1960 "Pepin Cascaron" y el 4 de julio de 1968 las Locuras de Isidoro. (Continuara, en contruccion)

En octubre de 1968, en la celebración de la Bienal Mundial de la Historieta, realizada en Buenos Aires, Quinterno se opuso al uso de la imagen del indio en los afiches promociónales. En 1973 Patoruzú recibe el Premio "San Gabriel" otorgado por el Arzobispado de Buenos Aires. La asociación Argentina de Editores de Revistas otorgan el Premio "PLEYADE" al personaje del año 1994-95 PATORUZU -Editorial Universo S.A.

Medalla de oro de la Cámara de Diputados de la Nación por su trayectoria en noviembre del 1997. Distinguido por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en 1999.

Dante Quinterno deja tras de si un legado artístico de incalculable valor; el volumen de una obra que merece divulgarse y debatirse, sin duda Dante Quinterno es la figura más reconocida de la historieta nacional. Fue para la historieta argentina como Walt Disney al dibujo animado mundial. Tal es así, que el mismo Disney admiraba su talento. El fallecimiento del creador de la historieta más leída de la Argentina fue confirmado por voceros de la Editorial Universo, a cargo de las publicaciones de Quinterno, y por un portavoz del Gobierno porteño. Dante Raúl Quinterno falleció el 14 de Mayo del 2003 a los 93 años, por la madrugada en su domicilio y tras un corto velatorio sus restos fueron inhumados en el cementerio de La Recoleta.

Una de las ultimas fotografias que le fue tomada en la revista Viva de "Clarin".

"Patoruzú llora por su TaTa"

"PATORUZÚ, SEGUN DANTE QUINTERNO"
Cuando guionistas y dibujantes empezaron a colaborar en la editorial para hacer las historietas de Patoruzú, Quinterno les entregó por escrito un extenso y minucioso perfil del personaje, una especie de decálogo del que no podían apartarse ni un milímetro. Estas fueron algunas de sus instrucciones:
"Patoruzú es el hombre perfecto, dentro de la imperfección humana, o sea que configura el ser ideal que todos quisiéramos ser. La bondad de este indio noble puede alcanzar límites insospechados, pero no confundamos su credulidad y su ingenuidad con la necedad del lelo.

Generoso hasta el asombro, su inmensa fortuna es, antes que suya, de todo aquel que la necesite. Patoruzú sale invariablemente en defensa del débil y por una causa noble se juega integro, sin retaceos. Impulsivo y arrollador, no mide los riesgos que pueda correr su integridad física, como tampoco repara en las trampas que puedan tenderle la serie de truhanes que le salen al paso. Patoruzú es un hombre puro, simple y sencillo; sobrio, estoico, buen creyente y, aunque seguro de sí mismo, sumamente modesto. Es extrovertido y de una aguda sensibilidad, dentro de su marcado carácter masculino. Sin necesidad de caer en lo "sexy", Patoruzú no debe permanecer marginado de la relación normal hombre-mujer.

Cuando lo requiera la exigencia argumental, Patoruzú se revelará ante el lector como permeable al atractivo femenino y, si su impulso es conducirse de acuerdo a su sexo, su complejo de fealdad física y su pudor ante el sexo opuesto le impondrán cierto freno a sus exteriorizaciones amorosas lo que, bien manejado, puede dar lugar a incidencias humorísticas. Estas situaciones deberán ser tratadas por el guionista con tacto y buen gusto. A propósito del poder sobrehumano del indio Patoruzú, este emana de una misteriosa fuente de energía que proviene de lo más recóndito de sus orígenes. Es como si toda la enigmática fuerza de su raza, de sus antepasados, acudiera en su auxilio cuando necesita de esa arrolladora energía para hacer triunfar el bien sobre el mal.

En el fondo, su condición de imbatible no es más que un símbolo, si se quiere, esotérico y mítico. Patoruzú traspone lasfronteras de lo humano para transformarse en un símbolo del bien, Sin embargo se recomienda al guionista no abusar de los recursos inverosímiles, esto podría con el tiempo, ir alejando al lector del clima de realismo que en lo posible debe vivir cuando lee nuestras historietas. En consecuencia, fuera de esta facultad de poder sobrenatural, la que será manejada discrecionalmente, Patoruzú debe ser considerado como un ser absolutamente normal".

Indicaciones de Dante Quinterno para el estilo de Patoruzú

Fuentes: Viva de Clarin (15/12/1996) - Releyendo Patoruzú (1994)
Todos los personajes pertenecen a DANTE RAUL QUINTERNO, esta página tiene como fin su difusión.
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